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lunes, 24 de octubre de 2016

La ola de calor de 2003 causó casi 13.000 muertes en España ...


La ola de calor de 2003 causó casi 13.000 muertes en España El Gobierno del PP las cifró entonces en 141. La tasa de mortalidad en el verano fue un 15% superior a la de 2002. ECO ®Actividad social ¿QUÉ ES ESTO? 1 0 A.F. / A.R.. 25.11.2005 - 01:43h En los meses de junio, julio y agosto de 2003 fallecieron en España 12.919 personas más que en el mismo periodo del año anterior a causa de la ola de calor, según los datos facilitados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Por aquel entonces, Francia y Portugal adoptaban medidas especiales y publicaban cifras de miles de muertos, pero el Gobierno español aseguraba que la situación era normal. En septiembre de ese año, el Ministerio de Sanidad, cuya titular era Ana Pastor (PP), cifró en 141 las muertes producidas por el calor. El Instituto de Salud Carlos III publicó meses después, en mayo de 2004, un informe que elevaba los fallecimientos a 6.500. Ahora, los datos del INE duplican esa cantidad hasta casi las 13.000 muertes y revelan que la tasa de mortalidad aumentó durante esos meses un 15% respecto a 2002. Más mujeres que hombres Estos fallecimientos afectaron principalmente a las personas de 70 o más años, y en mayor medida a las mujeres (8.231) que a los hombres (4.688). De las causas directamente relacionadas con el calor destacaron el golpe de calor (169 casos frente a los 9 de 2002) y la deshidratación (191 frente a 71). Sin embargo, «la mayor repercusión se produjo en otras causas de muerte que responden a patologías crónicas consideradas de riesgo ante las altas temperaturas», como la enfermedad de Alzheimer (que aumentó un 56%). Durante el resto de 2003 las variaciones fueron mucho menores. De enero a diciembre hubo 384.828 fallecimientos, un 2,7% más que en 2002. Madrid, la segunda tasa más baja La Comunidad de Madrid registró en 2003 la segunda tasa de mortalidad más baja de España después de Canarias, con 734,63 defunciones por cada 100.000 habitantes. La más alta correspondió a Asturias (1.202,87), mientras que la media nacional se situó en 916,16. La ola de calor hizo aumentar la mortalidad en Madrid un 13,8%, frente al 15% nacional. El mayor incremento lo sufrió Cataluña (23,2%), seguida de Navarra (19,7%), Murcia (18,8%) y Extremadura (18,2%). En el otro extremo, Galicia (7,5%), Cantabria (8,1%), Asturias (8,7%) y Canarias (9%).

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/68633/0/calor/muertes/Espana/#xtor=AD-15&xts=467263


La ola de calor de 2003 trajo consigo un exceso de mortalidad de 6.500 fallecimientos, según el Instituto de Salud Carlos III

Un informe de este centro de apoyo del Ministerio de Sanidad y Consumo relaciona 141 muertes con el aumento de temperaturas del pasado verano
  • 6 de mayo de 2004

Las temperaturas del pasado verano, el más caluroso de los últimos 500 años en el continente europeo, vinieron acompañadas de un exceso de mortalidad de 6.500 fallecimientos por encima de lo previsible, desde el 1 de junio al 31 de agosto de 2003, según un estudio del Instituto de Salud Carlos III de Madrid dado a conocer ayer. Este trabajo compara las defunciones ocurridas durante el verano de 2003 con series históricas de fallecimientos de los últimos diez años, aunque la tasa de mortalidad se suele medir a lo largo de un año. Estos datos anuales se conocerán con el próximo informe del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El informe oficial de este centro de apoyo científico-técnico del Ministerio de Sanidad y Consumo sobre el «Potencial impacto sanitario de la ola de calor y la evolución reciente de la mortalidad general y por causas en España» relaciona 141 fallecimientos con la subida de temperaturas registrada el pasado verano. Este informe se elaboró con los datos facilitados por los Servicios de Salud de las comunidades autónomas. En concreto, se declararon 59 defunciones por "golpe de calor" y 82 a causa de un agravamiento de enfermos con patologías previas.
Un dato que contradice las conclusiones del Instituto de Salud Carlos III es que en el informe oficial no se establece una coincidencia entre los mayores incrementos de la mortalidad y las temperaturas máximas alcanzadas. Así, mientras Córdoba registraba una máxima de 46,2 grados centígrados que causó un incremento del 14,49% en la tasa de mortalidad, en Orense, con una máxima de 42 grados, las defunciones cayeron un 12%.
Según los datos facilitados por el INE, durante el año 2003 se registró una disminución de la mortalidad respecto a 2002, desde enero a mayo, y un incremento durante los meses de junio (618), julio (1.882) y agosto (4.230).
El estudio oficial concluye que "los fallecimientos durante el mes de agosto de 2003 en España se debieron a las mismas causas que los meses anteriores, sin que haya un patrón significativamente distinto que haga sospechar un aumento de causas de muerte prematura o sanitariamente evitable explicativo de esas defunciones".

Tres ondas

El trabajo del Instituto de Salud Carlos III detalla que hubo tres ondas de fallecimientos importantes: del 10 al 29 de junio, del 8 al 14 de julio, y la más larga, del 31 de julio al 20 de agosto, en la que en un sólo día se registraron 609 defunciones. En la mayoría de las ciudades estudiadas se pudo ver que los incrementos de las temperaturas precedieron a las defunciones en 1 ó 2 días. Las ciudades costeras como Barcelona, Alicante y Gerona, así como Madrid y Sevilla fueron las que más sufrieron la ola de calor, con una onda intensa en agosto.
Los investigadores realizaron este análisis tras comparar el número de defunciones ocurridas durante el verano con series históricas de fallecimientos de los últimos diez años. Los datos de mortalidad se obtuvieron de los registros civiles de las 50 capitales de provincia y una muestra de 107 municipios del área rural. Los autores del estudio advierten de que estos resultados han de interpretarse "con precaución" y considerarse como datos "orientativos" para tomar medidas. No hacen comparaciones con los efectos de la ola de calor en Francia, y concluyen que es necesario crear un sistema de alerta y control de riesgos naturales para evitar situaciones similares. En sus conclusiones, también reflexionan sobre la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta de los servicios sociales y sanitarios.

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AEMET analiza las “olas de calor” registradas en España desde 1975


 
Se establece una definición de este episodio y fija los umbrales de sus diferentes variables
Este informe cuantifica en 80 el número de “olas de calor” sucedidas desde 1975 en España y resalta las más relevantes, según su duración, la extensión del territorio afectado y las temperaturas registradas La Agencia Estatalde Meteorología (AEMET), adscrita a  la Secretaría de Estado de Medio Ambiente del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, ha elaborado un estudio sobre las “olas de calor” registradas en España desde 1975, que analiza en profundidad los diferentes episodios sucedidos en nuestro país desde ese año.

El estudio, realizado con la información recogida por el Banco Nacional de Datos Climatológicos de AEMET, hace una aproximación al término “ola de calor” y fija los umbrales de diferentes variables que actúan en estos episodios y condicionan los resultados. Así, los tres factores que determinan su intensidad son las temperaturas registradas, la duración y el territorio afectado. Se define “ola de calor” como un episodio de, al menos, tres días consecutivos, en  el que como mínimo el 10% de las estaciones consideradas registran máximas por encima del percentil del 95% de su serie de temperaturas máximas diarias de los meses de julio y agosto del periodo 1971-2000. En este trabajo han sido seleccionadas 137 estaciones –de las que seis pertenecen a Canarias– conforme a requisitos como su funcionamiento en la actualidad, su antigüedad y su distribución.
Además, hay que tener en cuenta la “anomalía de la ola”, que consiste en la media de las anomalías máximas para el día más cálido de cada estación que registra ola de calor respecto a su temperatura umbral. Desde 1975, en España se han registrado 80 episodios que pueden denominarse “olas de calor” ya que cumplen con las características citadas, 45 de ellas se han registrado en Península, Baleares, Ceuta y Melilla y 35 en Canarias.

LAS MÁS DESTACABLES La “ola de calor” más importante de las sucedidas en la Península, Baleares, Ceuta y Melilla, desde 1975, es la que se extiende desde el 30 de julio al 14 de agosto de 2003. Con 16 días de duración es, con mucha diferencia, la más larga. También destaca porque durante los días 3, 4 y 9 de agosto el número de provincias afectadas fueron 28. Sin embargo, en territorio afectado se vio superada por la registrada entre el 8 y el 11 de agosto de 2012, que se extendió por 40 provincias. Además, la de 2003 fue una “ola de calor” especialmente destacable en todos los sentidos, ya que la “anomalía de la ola” fue de 3,7 ºC, valor sólo superado por la “ola” de 1987, con 4 ºC.  
 
“OLAS DE CALOR” EN CANARIAS
 En las Islas Canarias es difícil elegir la más relevante. Si se considera la duración, la más destacable es la que se extiende desde el 28 de agosto hasta el 10 de septiembre de 1976, con 14 días de duración, aunque cuenta con una “anomalía de la ola” de las más bajas (2,3 ºC) y sólo afecta a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Por “anomalía de la ola”, la que más destaca es la “ola de calor” registrada entre los días 5 y 15 de agosto también en el año 1976, con una anomalía de 6,1 ºC, 11 días de duración y las dos provincias afectadas.

En resumen, conforme a la definición de este estudio, AEMET considera que para que se produzca una “ola de calor” es necesario que, como mínimo, el 10% de las estaciones consideradas superen su temperatura umbral, al menos, durante tres días consecutivos. El estudio completo puede descargarse en este enlace de la web de AEMET:http://www.aemet.es/es/conocermas/estudios/detalles/olascalor.

AEMET gestiona el Banco Nacional de Datos Climatológicos,elemento esencial para la conservación de la memoria del clima de nuestro país. Este archivo constituye el conjunto de series de datos climatológicos más completo y de mayor extensión temporal que existe y es indispensable para cuantificar la intensidad y frecuencia de los fenómenos extremos en España. Su existencia y desarrollo están vinculados estrechamente con las directrices marcadas por la Organización Meteorológica Mundial.

27 mayo 2015

Fuente: MAGRAMA-AEMET

Ola de calor en Europa en 2003









La ola de calor más larga en 14 años ha causado ya nueve muertes en Canarias

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias confirmó ayer el fallecimiento de nueve personas mayores de 55 años en los últimos cinco días en distintas islas del archipiélago por efecto directo de la ola de calor más larga de los últimos 14 años. Sólo en esta semana, la red de hospitales públicos de Canarias ha atendido 113 casos de personas afectadas por la canícula, de las que 30 necesitaron quedar ingresadas en los centros. A estas cifras aún queda por añadir los resultados de las investigaciones sobre otros seis fallecidos en diversas islas.














La comunicación oficial de Sanidad insiste en que todos los fallecidos tenían otras patologías y que no se han registrados casos en jóvenes y niños.
Los cinco fallecimientos ocurridos en la provincia de Santa Cruz de Tenerife corresponden a una mujer de 78 años, que fue encontrada inconsciente en su domicilio en condiciones pésimas de higiene y que falleció el pasado lunes en la capital tinerfeña. Otra mujer, de 70 años, ingresó el martes en el Hospital de La Candelaria (también en Tenerife) y murió al día siguiente.
Un varón indigente de 60 años fue encontrado muerto el mismo día en la capital tinerfeña, mientras en Tazacorte (municipio de la costa oeste de la isla de La Palma) también moría una mujer de 75 años, que presentaba una temperatura corporal superior a los 40 grados.
Las muertes confirmadas en la provincia de Las Palmas corresponden a una mujer de 70 años que el martes fue encontrada inconsciente en su domicilio de San Bartolomé de Tirajana (sur de la isla de Gran Canaria) con temperatura superior a 40 grados, dos varones de 55 y 71 años, en el mismo municipio, un varón indigente sin identificar en el barrio de Jinámar (Las Palmas de Gran Canaria) y una mujer fallecida el miércoles, cuando ya había ingresado en el Hospital Insular de Gran Canaria.
Tras las muertes registradas en toda Europa el verano pasado, especialmente en Francia y España (fallecieron 12.963 personas más en junio, julio y agosto de 2003 que el año anterior), el Gobierno de Canarias activó desde el pasado 1 de junio un plan de prevención de los efectos de las elevadas temperaturas sobre la salud, en coordinación con el Ministerio de Sanidad y Consumo.

Seguimiento diario

Paralelamente, el Servicio de Urgencias Canario (SUC) hace un seguimiento diario de personas que viven solas y tiene registradas en su banco de datos y de aquellas que padecen patologías crónicas. "Cada día se les llama por teléfono para conocer su estado de salud", indicó un portavoz sanitario. Cruz Roja también ha activado un sistema de teleasistencia para que las personas mayores que vivan solas puedan comunicarse con un médico en caso de encontrarse mal.
El conocido como golpe de calor define "la respuesta del organismo a una agresión producida por las altas temperaturas", informa Sanidad en un comunicado oficial difundido ayer.
El fenómeno se traduce en síntomas como cara congestionada, dolor de cabeza, sensación de fatiga, sed intensa, náuseas, vómitos, calambres musculares, convulsiones y sudoración abundante. En los casos en que el sujeto ha estado expuesto al sol, también se registra piel seca, caliente y enrojecida, alteración de la consciencia y somnolencia.
La medida más inmediata pasa por acercar la persona afectada a una zona de sombra, elevarle la cabeza y los pies para que llegue el riego sanguíneo y suministrar líquidos. También se debe acostarla de lado antes de su evacuación a un centro sanitario.
Entre las recomendaciones que, una vez más, volvieron a repetirse destacan evitar permanencias prolongadas en el exterior de los hogares, mantener las ventanas cerradas, no realizar esfuerzo físico al aire libre, tomar agua de forma continuada y evitar fumar.
La Asociación de Ganaderos de Tenerife también ha informado de más de 60.000 muertes de animales de granja en estos días.
Durante esta semana, las ventas de aire acondicionado y ventiladores se han disparado. "Desde el pasado viernes se han vendido todas las existencias en la isla de Tenerife de cualquier objeto que produzca aire, por encima de un abanico", comentó Alfredo Medina, relaciones externas de El Corte Inglés. "Hemos multiplicado las ventas por diez en menos de cuatro días" de ventiladores de todas formas y tamaños y aparatos de aire acondicionado fijos y portátiles.
Medina también destacó el "importante aumento" de las ventas de agua, refrescos, fruta y verduras, "en sintonía con las recomendaciones efectuadas por las autoridades".
La Consejería de Sanidad adelantó ayer oficialmente que las máximas descenderán más de ocho grados hasta los 30, una temperatura más habitual en las islas en esta época del año.
* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de julio de 2004